¿Preservar el pasado es sacrificar el futuro? Modificación al Espacio Escultórico.

IMG_0439
El Espacio Escultórico en Ciudad Universitaria. Fotografía Cuauhtémoc Islas.

Durante los años setenta en cuanto a las artes visuales en México la acción se centraba en el trabajo colectivo y de experimentación después de la agitada y política década anterior. La Universidad Nacional Autónoma de México comisionó a seis artistas trabajar en el Pedregal, terreno volcánico que dificulta la construcción al sur de la Ciudad de México. En 1979 concluye la obra de Helen Escobedo, Manuel Felguérez, Mathias Goeritz, Hersúa, Sebastían y Federico Silva. 64 triángulos de concreto rodean 120 metros de diámetro de lava solidificada. Una pieza colectiva en un espacio abierto en la naturaleza, rodeado de matorrales y plantas xerófitas. Un lugar para estar solo, alejado, solo ver el horizonte. Hoy se acusa a un edificio nuevo de “atentar” contra esta obra. ¿Qué pasa cuando las necesidades de la Universidad se contraponen al legado artístico? ¿La estética y el discurso de una obra son más importantes o es un capricho ante las soluciones necesarias?

La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM construyó un nuevo edificio para cubrir la demanda académica. El nuevo edificio “H” interfiere con el paisaje. La iniciativa de Salvemos el Espacio Escultórico defiende las propuestas de arte público y esta obra “una de las más importantes de Land Art en el mundo”. Denuncian a arquitectos y urbanistas de deformar, una agresión a la ciudad y a sus habitantes  generando nuevas formas de contaminación.

El edificio "H". Fotografía Cuauhtémoc Islas
El edificio “H”. Fotografía Cuauhtémoc Islas

El Espacio Escultórico es una pieza la cual hay que visitar para generar una experiencia. Las imágenes de esta obra son solo referencia informativa, para tener una verdadera interpretación es necesario caminar dentro, estar al centro, incluso subirse a los triángulos. Al estar presente se puede sentir la monumentalidad de tal área rodeada por la naturaleza. El espacio ha sido usado incluso como anfiteatro, como sede de conciertos de todo tipo. La obra es ideal para ser visitada de forma solitaria, para reflexionar, incluso para escapar de la caótica ciudad. Así mismo hay que entender que la Ciudad de México ha crecido desmesuradamente y por ende son necesarias las soluciones para cubrir las exigencias de nuevos habitantes. Este nuevo edificio de la facultad no tiene el propósito de interferir con la obra, de hecho no invade el territorio. ¿Entonces es sólo un capricho del romanticismo del artista? No lo creo. Las obras de arte no son solo objetos vacíos, contienen un discurso, un significado que no siempre es impuesto por el autor, como en este caso,  los visitantes dan su interpretación al estar en el lugar. Algunas características del Land Art es que se hace alejado de las urbes, en contacto con la naturaleza. También son estructuras de gran área y simplicidad formal. Pero no por eso son banalidades. Muchas veces el visitante se impresiona con el tamaño, la contraposición construcción-naturaleza y generalmente hay soledad, experiencias e introspección. Contemplar el paisaje de los alrededores es importante, es tomado en cuenta por los artistas al igual como lo hacen arquitectos y urbanistas en sus obras propias.

El viernes 12 de febrero del año en curso se organizó un mitin convocado por artistas para informar sobre la situación y hacer una acción artística como forma de protesta. Estuvieron presentes Rafael Lozano-Hemmer (artista multidisciplinario), Jesusa Rodríguez (actriz y dramaturga), Eduardo Aroa (artista), Carla Rippey (artista visual y directora de La Esmeralda) y el escultor participante de la obra, Hersúa. Ellos tomaron la palabra por turnos para informar sobre el problema a visitantes, alumnos de la UNAM, artistas y periodistas. No se pide que se destruya el edificio, no es una rencilla contra la facultad, sino que debe ser tomado como una equivocación, un problema común para llegar a una solución. Afirman que la Universidad lo toma como un problema mínimo y que propone soluciones que consideran absurdas como cubrir la fachada del edifico con espejos o plantar árboles que cubran la vista. Los defensores proponen desmontar los últimos cuatro pisos y que se construya de nuevo al rededor del edificio, argumentan que la estructura del edificio es de muros de concreto precolado que permite fácil armado “desatornillando” y se puede reciclar el 80% de los materiales.

Hersúa en el mitin. Fotografía Cuauhtémoc Islas
Hersúa en el mitin. Fotografía Cuauhtémoc Islas

El artista Hersúa leyó un texto de su autoría sobre el Espacio Escultórico. Cito algunas lineas de “Las sinrazones del Espacio Escultórico”:

Estar “solo” es transformarnos en vacío-silencio, donde reside lo poético de todo lo que nos rodea y que se manifiesta en nuestro interior, donde sabemos ser iguales a los demás y sólo así podremos ser libres en el vientre cósmico del que venimos todos para testimoniar lo bello, porque la belleza es la expresión de la vida.

Lograr estar solo en el EE es vivir el presente, es incluir a los demás; solamente estando los demás incluidos podemos sintonizar con el cosmos, recuerda que todo en nosotros se procesa en el presente, donde nos volvemos co-productores del instante y somos el “otro” o lo “otro” que llevamos dentro y que es el reflejo de la naturaleza. Incorporarnos al instante es lo más armónico a lo que podemos llegar, sólo ahí nos descorporizamos para ese ir y venir unitario donde nada es igual, por ser lo desconocido que atestigua que la vida sólo se da en el presente, en donde comprendemos al “otro” como el “yo colectivo”.

Cuando una obra tiene un tiempo propio o un no-tiempo nos incita a ser responsables de lo que nos pase, también a disponernos a una vida real entendida y aceptada como es, y así disfrutar de ese estado de libertad emancipadora, ya que esa libertad sólo se da cuando somos responsables de nosotros y… bueno es recordar a Nietzsche que nos proveyó de lo digno de la libertad: “si dios no existe el hombre es libre”.

Carla Rippey, directora de La Esmeralda presente. Fotografía Cuauhtémoc Islas
Carla Rippey, directora de La Esmeralda, presente. Fotografía Cuauhtémoc Islas
Un drone sobre volaba el Espacio Escultórico. El artefacto filmaba su vuelo y los asistentes con espejos generaban brillos. Fotografía Cuauhtémoc Islas
Un drone sobre volaba el Espacio Escultórico. El artefacto filmaba su vuelo y los asistentes con espejos generaban brillos. Fotografía Cuauhtémoc Islas
Una botarga estaba presente en el mitin. Fotografía Cuauhtémoc Islas
Una botarga estaba presente en el mitin. Fotografía Cuauhtémoc Islas

En este mitin salen críticas comunes en contra del sistema económico capitalista  que promueve este tipo de situaciones. Se exclama que en la sociedad sólo importan los juicios y no las ideas, el individuo no es importante. Jesusa Rodríguez dijo que no hay que olvidar el contexto que nos rodea, hay que atacar por todos los frentes a las mentes mercantilistas. Cita el caso de la zona arqueológica de Cuicuilco, una de las primeros centros ceremoniales del Valle de México. A finales de la década de los noventa, Grupo Carso intentó construir una torre junto a la zona arqueológica, además hoy está rodeada por nuevas construcciones, el centro comercial Perisur y espectaculares.

En la apología al Espacio Escultórico, señalan que México está incluido en la Carta de Venecia de 1964 que protege monumentos y sitios culturales. Incluye dentro de la noción de monumentos el ambiente urbano y pasiajístico y que rechaza la modificación y destrucción de este.

Fotografía Cuauhtémoc Islas
Fotografía Cuauhtémoc Islas

Este caso recuerda al de  la construcción de los segundos pisos de Anillo Periférico en Naucalpan, Estado de México en 2009. El proyecto planteaba que esta vialidad elevada rodeara las Torres de Satélite, obra de Mathias Goeritz y Luis Barragán inauguradas en 1958. La obra está conformada con cinco prismas monumentales triangulares no regulares. No sirven de mucho las fotografías de las torres, lo importante es la perspectiva del automovilista transitando, desde lejos se percibían como unas torres gigantescas, estructuras modernas muy diferente al paisaje de hace medio siglo. Una celebración a la modernidad y la expectativa de un México en desarrollo. El paso de los años modificó el paisaje, la ciudad ha crecido desmesuradamente generando hacinamiento, mal trazo de las calles, contaminación visual, etc. Los habitantes del Valle de México hemos aprendido a vivir en el caos. El segundo piso de Periférico se creó como solución ante el exceso de automovilistas, propuesta cuestionada ya que el tráfico sigue siendo común, muchos tramos requieren de un pago y en lugar de fomentar soluciones posiblemente más útiles como mejora al transporte público, se da prioridad al transporte privado que requiere de más espacio y genera contaminación. Se logró que las Torres de Satélite no fueran rodeadas  con puentes, pero aún así el paisaje que las rodean ha cambiado y la perspectiva lejana del automovilista es parcialmente bloqueada por el inicio del segundo piso de Periférico.

Torres de Satélite a finales de la década de 1950. Foto tomada de Cultura Colectiva
Torres de Satélite a finales de la década de 1950. Foto tomada de Cultura Colectiva.
Torres de Satélite en 2011. Fotografía de Jorge65coria. Tomada de Panoramio
Torres de Satélite en 2011. Fotografía de Jorge65coria. Tomada de Panoramio

El progreso es necesario. Hay que cubrir las nuevas necesidades que surgen pero a la vez no hay que deshacerse del patrimonio cultural. La exigencia con respecto al nuevo edificio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales no debe ser impedir aumentar su infraestructura, sino llegar a una solución que sea benéfica para la mayoría. Si se llegarán a construir más edificios en las cercanías afectando el paisaje, el Espacio Escultórico ya no tendría razón de ser. Parece que se olvida que las acciones que realiza uno, por muchas buenas intenciones que se tengan, tienen repercusión a nuestro alrededor. Sería un lástima si se ignora la defensa de un espacio artístico, peor aún si esta indiferencia viene de parte de la  institución educativa tan prestigiosa en México. El ejemplo sería que lo más importante son las soluciones prácticas inmediatas no importando si son un bálsamo efímero legando problemas que pueden ser eventualmente imposibles de arreglar.

PARA LEER MÁS:

CANO, Juan Carlos, “Las Torres de Satélite y los segundos pisos”, Junio 2009, Letras Libres, accedido el 12 de Febrero 2016.

DEBROISE, Oliver y MEDINA, Cuauhtémoc, ed., La era de la discrepancia: arte y cultura visual en México 1968 – 1997, 2a. ed., México, UNAM / Turner, 2014

PONIATOWSKA, Elena, “Puñalada al vientre de la tierra”, 13 de Febrero 2016, La Jornada, accedido el 13 de Febrero 2016.

VEGA, Patricia, “Suspender obras en Cuicuilco, no sólo acortar la torre, exigen arqueólogos”, 6 de octubre de 1997, La Jornada, accedido  el 13 de febrero de 2016

Anuncios

2 comentarios en “¿Preservar el pasado es sacrificar el futuro? Modificación al Espacio Escultórico.”

  1. Kudos por el artículo. Ayuda a poner en una perspectiva más centrada las razones que motivan la iniciativa a favor del Espacio Escultórico y dimensionar posibles repercusiones.
    El tema, contrario a como se maneja actualmente, no es binario: O se aboga por la demolición del inmueble o por la permanencia de este. Lo académico y lo artístico no están peleados, y -me gusta pensar- menos en la Universidad.
    Una última arista que me mantiene pensando al respecto es la discusión sobre el propósito y la apropiación y significación personal, que en algún momento se encauzó hacia el “buen uso” de la instalación.
    Si bien no existe algo como tal -me refiero a la forma “correcta” de vivir la obra-, es innegable la presencia de personas cuyo interés no es precisamente admirar el paisaje o extasiarse por la obra en la que se encuentran. Me gustaría ver una defensa que también considere las acciones cotidianas, “menores”, si se quiere, que van en detrimento del Espacio.

    Le gusta a 1 persona

    1. ¡Gracias por tu comentario!. Me sorprendiste con la expresión “Kudos” y tuve que investigar un poco.
      Por una parte, la UNAM ya dio un comunicado oficial en donde señalan que un comité multidisciplinario evaluará y propondrán soluciones. Claro, la intención nunca fue invadir y esa respuesta deja ver que le interesa a la Universidad. (http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2016_102.html)
      Y por otra parte, me gusta mucho tus comentarios finales. En efecto, no hay una manera correcta, los visitantes son libres de hacer la lectura como mejor les plazca, o simplemente no pensar demasiado y estar ahí. Sobre las acciones cotidianas coincido, tal vez debí profundizar sobre estas en el artículo. Afortunadamente es un espacio limpio, sin basura pero no podía faltar un graffiti medio borrado en uno de los triángulos. También es un lugar que generalmente tiene pocos visitantes, ayuda mucho a la sensación de soledad, pero ya no hay muchos eventos como conciertos y obras de teatro de todo tipo como decían los asistentes al mitin mayores que yo. Lamentable que sábados y domingos, cuando mucha gente tiene tiempo, el espacio permanezca cerrado.

      Gracias y espero sigamos conversando.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s